23 Mayo de 1970 Son ya las 17:00 y Marcelo no aparece, a lo mejor se le ha olvidado pero sería inusual en él. Vamos a llegar tarde a la manifestación y sabe lo importante que es para mí. Además podría aparecer la famosa escritora Simone de Beauvoir, sería un privilegio conocerla. Como es de rigor, con 20 minutos de retraso, nos ponemos rumbo al centro de la capital. Nada más llegar, vimos todo el revuelo, una mujer mayor, en un español dificultoso, alzando el brazo, con el puño cerrado decía estas palabras: “No se nace mujer, se llega a serlo. Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización es quien elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino. Viva la mujer. Yo soy la única dueña de mi cuerpo. Ningún hombre, ninguna religión, ninguna iglesia me dirá que es ser mujer. Yo soy una mujer, rodeada de mujeres". Tras aquello ni yo ni M p...